Declaración
de la Mesa de Trabajo sobre Intolerancia
Foro
de las Américas por la Diversidad y la Pluralidad
Quito,
13-16 de marzo de 2001
Las
organizaciones e individuos participantes en la Mesa de Trabajo sobre
Intolerancia, nos dirigimos al pleno del Foro de las Américas,
y a la opinión pública internacional, para manifestar
que:
Consideramos
que una vida en libertad, sin prejuicios, coerciones o amenazas a la
integridad física, sexual o mental de las personas, supone la
eliminación del sexismo, racismo, xenofobia, lesbofobia,
homofobia, intolerancia y la discriminación por trabajo
sexual.
Es
necesario definir el concepto de tolerancia / intolerancia, dado que
es el término que se viene empleando en el debate
internacional. La Mesa definió la tolerancia como el respeto
y la aceptación de la otra persona, aquella que es diferente y
es parte de la diversidad y la naturaleza. Mientras que la
intolerancia está ligada a la hegemonía de un grupo,
quienes destacan privilegios para sí y se los niegan a los/las
otros/as, reduciéndolos/as como personas y negándoles
sus derechos.
La
intolerancia se expresa en varios niveles, desde la sensación
de incomodidad hasta la deliberada acción para pretender
eliminar al o a la otro/otra diferente, pasando por el prejuicio, la
inseguridad, el dominio, subordinación y miedo. Por ello
existe la intolerancia social, racial, política, étnica,
cultural, religiosa, generacional, de procedencia, condición
de salud, género, orientación sexual, discapacidad,
idioma, entre otros.
La
intolerancia frecuentemente conduce a la violencia psicológica,
física o sexual. Es preciso prestar especial atención
y desarrollar medios para abordar el dolor producto de la violencia y
la discriminación.
Reconocemos
que las múltiples formas de intolerancia están
entrelazadas, siendo en sí mismas formas de discriminación
que agravan otras formas de discriminación.
Es
necesario examinar detenidamente las formas nuevas y emergentes de
racismo, xenofobia e intolerancia y la dificultad de no contar con
recursos adecuados contra estos fenómenos. Es también
motivo de preocupación los derechos de los pueblos o
poblaciones que no están incluidas en las definiciones y que
se encuentran en situación de discriminación o de
negación de sus derechos, dado que no cuentan con mecanismos
jurídicos, sociales y políticos en los lugares donde
residen.
A
pesar de la existencia y obligatoriedad de convenios y pactos
internacionales que establecen los principios de no discriminación
e igualdad sin distinción de raza, edad, idioma, etnia,
cultura, religión, discapacidad u otro status, subsiste la
exclusión y flagrantes violaciones a los derechos humanos y
libertades fundamentales.
Una
vía eficaz para erradicar la intolerancia es la educación
plural y diversa, desarrollando el pensamiento, sentimiento y acción
hacia una cultura de paz.