Por
las Reivindicaciones de Nuestros Pueblos y la Dignidad de las Mujeres
Indígenas
Declaración
de las Mujeres Indígenas del Enlace Continental, ante el Foro
de las Américas, por la Diversidad y la Pluralidad.
Quito
11 y 12 de marzo de 2001
En
el marco de la Conferencia Mundial contra el racismo, la
discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de
intolerancia.
INTRODUCCION
Las
mujeres de las primeras naciones del continente participantes en el
Foro del enlace continental de mujeres indígenas del enlace
continental reunidas, en el marco del Foro de las Américas y
del decenio internacional de los Pueblos indígenas, en Quito,
los días 11 y 12 de marzo de 2001, respaldamos las propuestas
contenidas en la presente declaración. Como producto de los
debates, reflexiones y aportes de cada participante, a través
del cual exigimos el fin de racismo, la exclusión y la
negación de los derechos fundamentales de nuestros pueblos
indígenas. A su vez, como integrantes de los pueblos
indígenas, las mujeres somos las mas expuestas a las múltiples
violaciones de nuestros derechos humanos y libertades fundamentales.
Estas
propuestas constituyen nuestras exigencias hacia los Estados por la
deuda histórica que tienen con nuestros pueblos Indígenas.
Pedimos que adopten políticas públicas con la
participación activa y plena de las mujeres indígenas
para que impulsen y desarrollen, con el fin de promover sus derechos
civiles, políticos, económicos, sociales y culturales.
Que
estas políticas vayan encaminadas a eliminar la situación
de desventaja por motivo de género y que atiendan urgentemente
los problemas que nos afectan en los diferentes ámbitos tales
como educación, salud, desarrollo económico, justicia,
medio ambiente, tierras y territorios, recursos naturales, patrimonio
y conocimiento y protección de nuestra integridad como mujeres
indígenas.
CONSIDERANDO
Que
la causa subyacente de la discriminación y racismo hacia los
Pueblos indígenas, es la negación de los derechos de
los Pueblos Indígenas a la libre determinación. Este
racismo tiene sus profundas raíces en el colonialismo, y este
continúa reproduciéndose internamente en nuestros
países entre la sociedad no-indígena y nuestros
pueblos, entre hombres y mujeres. Las mujeres indígenas somos
las que más padecemos las múltiples opresiones, por la
discriminación y el racismo hacia nuestros Pueblos.
Que
nos acogemos a la Carta y la Declaración de Derechos Humanos,
que nadie debe ser discriminado por su condición social, su
sexo, su pertenencia étnica, su preferencia sexual o su credo.
En consecuencia, las mujeres indígenas que somos
fundamentalmente las transmisoras de nuestra cultura; a través
de nuestros idiomas, de nuestros conocimientos y valores, rechazamos
la discriminación que se hace cuando nos identificamos por
nuestros idiomas y costumbres y exigimos que se reconozcan las formas
propias de educación.
Rechazamos
la justificación de los programas de salud, que se llevan a
cabo con las mujeres indígenas a través de la
restricción de la natalidad esterilizándolas sin previo
conocimiento y sin su consentimiento, ya que esto ha causado
problemas secundarios y serios para su salud.
DEMANDAMOS
A LOS ESTADOS,
Demandamos
a los Estados que actúen en los siguientes ámbitos.
Salud
Que
los gobiernos garanticen el acceso a la salud, adecuada y
profesional, tomando en cuenta la cultura, la identidad y practicas
tradicionales de las mujeres indígenas, niños y niñas.
Parar
la implementación de las políticas de estilización
forzada a las mujeres indígenas y sanciones los responsables
de tales atrocidades.
Reconocer,
respetar y designar suficientes fondos para el desarrollo de la
medicina tradicional.
Patrimonio
y conocimiento indígena
Que
en colaboración con los Pueblos Indígenas, incluyendo
la participación de las Mujeres Indígenas, se
desarrolle y implemente un régimen adecuado de protección
de la propiedad y producción intelectual y del conocimiento de
los Pueblos Indígenas como también los recursos
biológicos que utilizan.
Educación
Que
se garantice pleno acceso a la educación tanto la que ofrece
el Estado como también al sistema de educación propia.
Que se y se designe suficientes recursos para impulsar su desarrollo.
Migración
Que
cese inmediatamente el despojo y explotación de nuestros
territorios, tierras y recursos. Los gobiernos tienen que trabajar
con los pueblos indígenas, particularmente las mujeres, para
la plena observancia de los derechos humanos de las mujeres tanto
dentro y fuera del país, donde se suscitan las migraciones.
Violencia
Terminar
con todas las formas de violencia, incluyendo la violencia sexual
como arma de guerra genocida en los conflictos armados,
particularmente contra las mujeres, niñas y niños, como
en los casos de México, Guatemala, Colombia, Nicaragua, Perú
y Panamá.
Apoyar
los esfuerzos internacionales para criminalizar la violencia sexual
en los conflictos armados.
Demandamos
a los Estados trabajar para eliminar los efectos de la colonización
reconociendo nuestros derechos como Pueblos Indígenas. Ya que
las tazas de violencia que sufren las mujeres indígenas,
generalmente más alta que en la población no-indígena,
es una consecuencia de la colonización.
Medio
ambiente y recursos naturales
Exigimos
la indemnización por los daños irreversibles
ocasionados al medio ambiente porque afecta la permanencia y futuro
de los pueblos indígenas. Las mujeres y las niñas y
niños generalmente son los más afectados por la pérdida
de la diversidad biológica y la contaminación del medio
ambiente.
Folclorización
de la imagen de la mujer indígenas
Eliminar
la utilización de nuestra imagen con fines comerciales y
políticos para promover el turismo, penalizar y sancionar esta
utilización como un delito.
Eliminar
los estereotipos negativos utilizados en los medios de comunicación
sobre nuestra identidad, idiomas, costumbres y tradiciones.
RESOLVEMOS
Exigir
a los gobiernos el respeto y cumplimiento de los principios, normas,
reglas de los instrumentos internacionales, relativos a la promoción
de los derechos humanos. En particular la Carta de las Naciones
Unidas, que se basan en la dignidad de las personas.
Demandamos
la plena vigencia y observancia de los pactos sobre derechos
económicos, sociales y culturales, y sobre derechos civiles y
políticos; los relativos a la eliminación de todas las
formas de discriminación a la mujer y las niñas y
niños; y los relativos a los pueblos indígenas como el
Convenio 169 de la OIT y el Convenio de biodiversidad biológica
en particular el 8j.
POR
LO TANTO
Denunciamos
la represión que vivimos cuando reclamamos nuestros derechos
hacia los Estados, la respuesta que hemos encontrado es la
militarización en nuestras comunidades, las mujeres somos
utilizadas como un botín de guerra, pues se dan violaciones,
masacres, expulsiones de nuestros tierras y territorios, este es un
problema grave y de emergencia que la comunidad internacional debería
de actuar a este llamado.
Nos
oponemos al despojo de nuestras tierras y territorios indígenas,
por terratenientes, empresas transnacionales para la instalación
de mega proyectos, y corredores turísticos; la explotación
de nuestros recursos naturales, la ocupación de nuestros
territorios por bandas paramilitares, grupos armados y la violencia
generalizada con pretexto de detectar la droga, nos obligan a
abandonar nuestros territorios, a emigrar a centros urbanos en busca
de mejores condiciones de vida y acentúa la discriminación
que vivimos las mujeres indígenas, que no estamos listas para
enfrentar los retos de la vida urbana, y llegamos sin preparación
formal por lo que gran parte tiene que emplearse en las casas, donde
reciben un trato desigual e injusto y se genera el mercado informal,
que las autoridades y los comerciantes establecidos condenan.
Repudiamos
las actitudes racistas y segregacionistas sobre la utilización
estereotipada de la imagen de la mujer indígena, que
ridiculizan nuestra cultura, identidad, idioma, costumbres,
tradiciones y denigran nuestro ser mujer e indígena.
Rechazamos
el uso folclórico de nuestra imagen que sirven de
justificación a programas gubernamentales y de utilización
comercial de nuestras regiones, poseedoras de recursos naturales y
bellos paisajes explotados por los gobiernos y empresas
transnacionales.
CONCLUSIONES
FINALES.
Respaldamos
totalmente la lucha de nuestros Pueblos por el reconocimiento a la
libre determinación, a sus tierras y territorios y a su
derecho a la diferencia, la no violación a sus derechos
humanos y libertades fundamentales.
Por
lo tanto llamamos a los Estados adoptar inmediatamente y sin
modificaciones el texto de la Declaración de los Derechos de
los Pueblos Indígenas de las Naciones Unidas.