Declaración
Reunión Satélite sobre Racismo, Discriminación e
Intolerancia a la Diversidad Sexual
Diálogo
Sur-Sur Latinoamérica, ILGA Subregión Andina, Area
Mujeres de ALAI
Quito,
13 de marzo de 2001
Las
y los representantes de movimientos y organizaciones no
gubernamentales participantes en la Reunión Satélite
sobre Racismo, Discriminación e Intolerancia a la Diversidad
Sexual, nos dirigimos a la Conferencia Mundial contra el Racismo, la
Discriminación Racial, la Xenofobia y otras formas
relacionadas de Intolerancia, convocada por la ONU y al Foro de las
Américas por la Diversidad y la Pluralidad, para manifestar
que:
La
Conferencia Mundial contra el Racismo, Discriminación Racial,
Xenofobia y otras Formas Relacionadas de Intolerancia (CMRX), a
realizarse en Durban (Sudáfrica) del 31 de agosto al 7 de
septiembre 2001, es un acontecimiento importante para reafirmar los
principios de universalidad, indivisibilidad e interdependencia de
los derechos humanos, cuya cabal aplicación requiere que se
eliminen todas las formas de discriminación que afecten
negativamente a las personas;
La
CMRX, al ser la primera Conferencia Mundial de la ONU sobre el tema
de racismo en incluir otras formas relacionadas de
intolerancia, amplía la discusión a otros temas
críticos;
La
Declaración de los Derechos Humanos reafirma el principio de
no-discriminación y proclama que todos los seres humanos
nacen libres e iguales en dignidad, en derechos y libertades, sin
distinción alguna. Una vida en libertad, sin prejuicios,
coerciones o amenazas a la integridad física o mental de las
personas supone la eliminación del sexismo, el racismo, la
xenofobia y la homofobia;
A
pesar de la existencia y la obligatoriedad de Convenios y Pactos
Internacionales que establecen los principios de no-discriminación
e igualdad sin distinciones de raza, edad, idioma, etnia, cultura,
religión, discapacidad, o de otro status, subsiste la
exclusión, la invisibilización y flagrantes
violaciones a los derechos humanos y libertades fundamentales de
personas por su orientación sexual;
Persisten
graves obstáculos para el pleno goce de los derechos civiles
y políticos, así como de los derechos económicos,
sociales y culturales de las poblaciones de lesbianas, gays,
bisexuales y transgéneros, particularmente de quienes además
pertenecen a pueblos o poblaciones excluidos o discriminados por
motivos de género, raza, etnia, idioma, nacionalidad,
condición socioeconómica, edad, discapacidad y otro
status. Estos derechos no son expresamente reconocidos en la
mayoría de las normas nacionales vigentes, persistiendo la
discriminación y desigualdad basadas en a la orientación
sexual;
Aún
existen altos índices de violencia física, sexual y
psicológica en el ámbito público y en la vida
privada, que se sustentan en la discriminación por
orientación sexual.
La
Reunión Satélite definió diversidad como una
característica intrínseca de la humanidad, de las
sociedades y las culturas, que comprende también la identidad
sexual de todas las personas, aspectos que, al amparo de derechos
humanos específicos, no pueden ser sometidos a la imposición
de modelos, ser motivo de intolerancia o de negación de la
libertad y la dignidad. Por lo tanto, la diversidad sexual debe ser
establecida de manera inalienable como un derecho de los seres
humanos.
Ante
lo expuesto, y asumiendo colectivamente el compromiso de desplegar
acciones conjuntas encaminadas a crear una nueva sociedad global,
basada en los principios de diversidad y pluralismo, la Reunión
Satélite propone a la Conferencia Mundial y al Foro de las
Américas, que contemplen en sus respectivos Planes de Acción
las interrelaciones entre la discriminación por orientación
sexual y las otras formas de discriminación que son sujeto de
esta Conferencia.
Por
lo tanto, RESOLVEMOS:
Llamar
a las Naciones Unidas a incorporar en los instrumentos de derechos
humanos el respeto a la diversidad sexual, rechazando explícitamente
la imposición de cualquier modelo de vida basado en la
intolerancia, en la negación de la libertad y la dignidad de
las personas.
Llamar
a la Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación
Racial, la Xenofobia y Otras Formas Relacionadas de Intolerancia,
para que declare el racismo, la discriminación racial, la
xenofobia, el sexismo, la lesbofobia, la homofobia, como crímenes
de lesa humanidad.
Urgir
a los Estados para que establezcan en sus Constituciones cláusulas
que garanticen la no discriminación y el goce de todos los
derechos para todas las personas, sin distinciones de raza, etnia,
género, edad, orientación sexual, lengua, religión,
origen nacional, situación migratoria, social, posición
económica, trabajo u ocupación, nacimiento, condición
de salud y de discapacidad, y otras diversidades. Igualmente, para
que integren a sus
legislaciones
mecanismos de sanción a todas las formas de discriminación,
a sus prácticas individuales y colectivas. Así también,
para que deroguen las leyes discriminatorias y las que penalicen la
orientación sexual.
Exigir
que los gobiernos provean de adecuada defensa legal a las víctimas
de racismo, xenofobia, sexismo, lesbofobia, y homofobia, quienes, por
lo general, también son afectadas por otras formas de
discriminación que limitan las posibilidades de ejercer su
defensa.
Llamar
a los medios y sistemas de comunicación a reafirmar sus
principios democráticos, éticos y su función
social de formadores de opinión, abriendo sus espacios para
sensibilizar a la sociedad y para incluir las expresiones y
representaciones simbólicas de la diversidad; a reconocer el
derecho a la comunicación de los sectores discriminados, y a
erradicar la difusión de productos con contenidos
discriminatorios.
Invitar
a la Organización Mundial de la Salud y a la Organización
Panamericana de la Salud, a reconocer y tomar medidas frente al hecho
de que el racismo, la discriminación racial, la xenofobia, el
sexismo y la homofobia afectan directamente a la salud y las vidas de
las personas afectadas por esas formas de discriminación,
debido al acceso desigual a los servicios de salud, y porque
constituyen obstáculos para lograr el estado de óptimo
bienestar de las personas.
Instar
a la OMS y a la OPS a desplegar programas con los diferentes
gobiernos, que promuevan:
- Políticas
de investigación orientadas al abaratamiento de tratamientos
para epidemias y pandemias, como la de VIH/ SIDA y otras, que afectan
a las poblaciones de escasos recursos.
- Promover
reformas a los reglamentos internacionales de patentes, que permitan
el acceso a bajo costo de las medicinas.
-
Desarrollar una visión holística de emergencia para
atender a las personas que viven con el VIH/SIDA, y que sufren
simultáneamente discriminación racial, homofobia y
sexismo en los ámbitos cultural, social, jurídico, y
político
Exigir
a las instancias nacionales e internacionales que se legisle como
delito grave en todos los países el tráfico y/ o trata
(servidumbre, trabajos forzados y esclavitud) de personas y, de
manera especial, de las mujeres y niñas/os, sin perjudicar su
status migratorio.
Recomendar
a las Naciones Unidas la elaboración de una Convención
específica sobre respeto a la diversidad sexual, en tanto no
ha sido aún motivo de atención especial en otras
convenciones o en la Declaración Universal.