Home


2003-08-05

Nace la Convergencia Campesina, Negra e Indígena CNI y llama al Paro Cívico Nacional y la marcha del 12 de Agosto

El 7 y 8 de abril proclamamos el Mandato Agrario "Por vida digna, soberanía alimentaria y derecho a la tierra y la territorialidad ¡No al ALCA!" Este programa común de las organizaciones campesinas, afrocolombianas e indígenas es nuestro programa, que adoptamos como objetivo de lucha y que nos convoca ahora, porque es necesario unirnos para volverlo realidad y vida.

Las organizaciones firmantes hemos decidido por tanto constituir la Convergencia Campesina, Negra e Indígena de Colombia CNI a la que invitamos a unirse también a las demás organizaciones que suscribieron el Mandato Agrario y a todas las organizaciones que lo compartan.

Pensamos que en este momento el gobierno y la mayoría del congreso someten a los diversos sectores populares a la más extensa e intensa ofensiva para despojarlos de sus derechos. En el caso del campesinado, la ley del Plan de Desarrollo pretende desconocer su identidad y su economía y obligarlo a subordinarse a los grades propietarios si quiere recibir una mínima ayuda estatal. Las reservas campesinas son atacadas. El proyecto de reforma a la justicia pretende eliminar la acción de tutela para defender los derechos colectivos, sociales, económicos y culturales, dejando a los colombianos sometidos a la arbitrariedad de las trasnacionales y el estado y dando un paso para la eliminación de los derechos fundamentales de los indígenas y la inalienabilidad de los resguardos y tierras colectivas.

Una ola de reformas constitucionales trata de eliminar las libertades civiles y la posibilidad de oposición y alternativa política y social y prepara el ingreso de Colombia al ALCA o a un tratado bilateral de "libre" comercio que liquidaría la agricultura nacional y subordinaría la economía colombiana a los intereses de Estados Unidos. Esto se quiere legitimar con el referendo del 25 de octubre, que además trata de darle carácter constitucional al Plan de Ajuste del FMI y congelar la inversión del estado, perjudicando al campo y a los pobres.

La liquidación del Incora y otras entidades del agro; la privatización de Telecom y Ecopetrol mediante su conversión en sociedades anónimas y la privatización de la salud, previa militarización de empresas y hospitales; los planes contra el Sena; la reforma laboral que arrebata 9 billones de pesos anuales a los trabajadores; la imposición del IVA a los artículos de primera necesidad, el alza de la gasolina en el doble de porcentaje de los demás artículos; las reducciones y congelaciones salariales, constituyen un inmenso golpe económico al pueblo trabajador, que da gusto al Fondo Monetario Internacionales, las transnacionales y bancos acreedores.

El incremento desaforado del gasto militar, el indulto a los paramilitares y sus patrocinadores, el aumento del desplazamiento forzado y la violencia en el campo con masacres como las de Betoyes (Arauca), Riosucio (Caldas) o Sabaletas (Valle) y más asesinatos, detenciones y desapariciones de dirigentes populares, expresan el rechazo a buscar una solución política negociada del conflicto armada que basado en el reconocimiento del derecho a la tierra y la soberanía aliomentaria, incluya soluciones al problema agrario.

No podemos quedarnos impasibles frente a lo que está pasando, necesitamos unirnos y movilizarnos, a la vez que reflexionamos y construimos la propuesta alternativa que el mandato Agrario nos señala. Por tanto decidimos:

1- Apoyar el Paro Cívico Nacional del 12 de agosto convocado por el Comando Unitario y la marcha agropecuaria a Bogotá propuesta por salvación Agropecuaria. Y llamar a nuestras bases a vincularse a estas movilizaciones en la medida de sus condiciones y posibilidades. 2- Convocar para el 14 de septiembre una protesta contra la reunión de la Organización Mundial de Comercio en Cancún con las consignas ¡Fuera la agricultura de la OMC! ¡No al ALCA! 3- Llamar a la Abstención Activa en el referendo del 25 de Octubre. 4- Organizar un gran paro nacional agropecuario para el primer semestre de 2004. 5- Tomar las iniciativas concretas para coordinarnos con las demás organizaciones del campo para actuar unitariamente en estas y otras movilizaciones.

Consideramos que la acción de masas por el Mandato Agrario podrá tener éxito si por una parte se construye sobre la actividad de las bases y por otra mediante la reflexión y la formulación de políticas y estrategias alternativas. Por ello la Convergencia promoverá encuentros unitarios, locales, zonales, departamentales y regionales, tanto para debatir sobre la situación y la propuestas, como para organizar por la base la Convergencia y preparar sólidamente las futuras movilizaciones por el Mandato Agrario.

Sabemos además que nuestra lucha forma parte de una lucha internacional de las comunidades rurales por la soberanía alimentaria, contra la llamada "globalización en beneficio de las transnacionales, contra la farsa del "libre" comercio" y por el derecho a la tierra y el territorio. Tenemos presentes la experiencias de Brasil, así como las recientes movilizaciones agrarias en Bolivia, Perú, Venezuela, Ecuador, México, Nicaragua, Paraguay y otros países latinoamericanos, así como las lucha de las organizaciones indígenas, campesinas y de afrodescendientes en todo el mundo y estamos convencidos que globalizando la lucha globalizamos al esperanza.

Es así como hoy hemos conformado las comisiones encargadas de promover un plan de trabajo de la Convergencia y adelantar las tareas necesarias para que este espacio organizativo arraigue nacionalmente y movilice a la población rural por sus derechos, siguiendo los criterios aprobados y plasmados en el Mandato Agrario.

¡Unidad para vencer! Agosto 5 de 2003