Declaración hacia una Asamblea Internacional de Movimientos y Organizaciones de los Pueblos

2017-03-12 01:00:00

Estamos atravesando un momento histórico en el mundo donde se evidencia una crisis estructural del sistema capitalista centrado en el capital financiero. Esta crisis afecta todas las dimensiones de la vida: una crisis económica, generando miseria en el pueblo, un creciente aumento del desempleo y reduciendo dramáticamente las posibilidades del pueblo de acceder a sus derechos básicos, como la alimentación, la vivienda y la salud. La cara más perversa de esto es que poblaciones enteras son forzadas a emigrar para intentar conseguir mejores condiciones de vida y salir de la exclusión hacia la que empuja el sistema. Es una crisis social ya que los acontecimientos muestran cómo se desata la mayor violencia hacia el pueblo que exige esos derechos arrebatados, respondiendo con criminalización, represión y genocidio. Esta situación es producto de la necesidad del imperio y las empresas transnacionales de conquistar nuevos territorios para explotar sus bienes naturales y concentrar mayor riqueza, a fuerza de destrucción del ambiente. Estamos frente a una crisis ambiental por destrucción irreversible de nuestro planeta. También se corresponde con una crisis política, dada por un descreimiento de las instituciones de los estados, que atienden las necesidades del mercado dominadas por el capital en lugar de dar respuesta a las demandas sociales. Por todo esto la crisis adquiere una dimensión cultural imponiendo a las sociedades hábitos consumistas, valores individualistas y de competencia entre las personas, atentando contra valores como la solidaridad y el trabajo colectivo.

 

            Sumado a este escenario, en estos días, Wikileaks liberó 10.000 documentos secretos de la CIA, de mayor tamaño que los que ya había publicado durante los primeros tres años de Snowden. Ahora tenemos pruebas que la CIA ha utilizado un gran número de ciber armas. Estas armas tornan cada teléfono celular, cada computador portátil, cada TV en una maquina espía al servicio de las agencias de inteligencia de los Estados Unidos, mucho peor de lo que imaginaba la ciencia ficción. Ningún niño o niña que tenga acceso a algún tipo de estas tecnologías está a salvo ni en su propia habitación, ni en el baño. Esta publicación comprueba una vez más que los EEUU no tiene absolutamente ningún respeto por la privacidad de los ciudadanos y ciudadanas del mundo.

 

            Para finalizar el cuadro de situación debemos remarcar que la región árabe y sus pueblos viven las más crueles manifestaciones de la hegemonía imperialista. Desde la creación del estado sionista de Israel, nuestros pueblos sufren varias formas de saqueo colonial y ocupaciones directas. Hace unos años presenciamos una escalada de la ofensiva capitalista que, junto a sus aliados, intentan persistentemente fragmentar a los estados y hundirlos en el caos con confrontaciones sectarias como las étnicas. Desvían la dirección de las luchas contra el enemigo sionista y el imperialismo causando el desplazamiento de millones a su vez que fomentan y financian el terrorismo, criminalizando las legítimas resistencias populares.

 

            En este marco tenemos la certeza que no habrá transformación social sin la organización y movilización de la mayoría de nuestros pueblos. Es necesario concentrar las fuerzas en producir acciones que saquen a los pueblos de la frustración que genera este sistema desigual promotor de la violencia, y se encuentren activando y visibilizando en el ámbito de lo público e internacional las reivindicaciones que son necesarias conquistar para construir una sociedad justa, libre, y soberana, impulsada desde la autodeterminación de los pueblos.

 

            Así también, debemos fortalecer nuestros esfuerzos en formación política e ideológica de compañeras y compañeros. Esto debe ser un pilar fundamental para comprender la complejidad que atraviesa el mundo para transformarlo. A su vez, necesitamos potenciar nuestras herramientas de comunicación. Es una cultura solitaria, denigrante, formada a través de mensajes subliminales que refuerzan comportamientos egoístas, machistas, xenófobos, homofóbicos, y potencian la violencia machista sobre todo hacia las mujeres. Frente a ella, nosotros tenemos el compromiso de crear y apoyar nuestra cultura popular que esencialmente es solidaria, comprometida y se fortalece en la acción y el intercambio colectivo.

 

            Hace décadas los movimientos y organizaciones populares nos venimos organizando y articulando desde nuestras luchas e historias comunes. En nuestra América, a partir de las resistencias al neoliberalismo, pudimos construir plataformas de articulación sectoriales que trascendieron las fronteras impuestas e inclusive dimos surgimiento a los Foros sociales mundiales. Luego a partir del liderazgo del comandante Chávez hace varios años venimos construyendo la articulación de movimientos sociales hacia el ALBA que reúne a los principales movimientos populares de todo el continente.

 

            En el continente Africano también nos hemos venido articulando habiendo podido construir un encuentro continental en Zambia con la presencia de 21 países. En la región de medio oriente se prepara un encuentro regional para esta año que pretende reunir organizaciones de más de 10 países como así también hay encuentros planificados en Asia, sudeste asiático y Europa. En todas las regiones del mundo encontramos articulaciones que existen, resisten y luchan con las cuales tenemos contacto y tienen interés en sumarse a este proceso.

 

            La base de la unidad es la unidad de acción y nos proponemos unificar esfuerzos y movilizaciones, alrededor de fechas concretas que están vinculadas a nuestro que hacer y a las luchas que libramos en nuestros países; por ello proponemos movilizarnos conjunto y simultáneamente el 8 de marzo, día internacional de las mujeres, el 5 de junio, día del medio ambiente; 8 de octubre, aniversario de la caída en combate del comandante Ernesto Che Guevara; 16 de octubre día de la soberanía alimentaria y también proponemos establecer un día de lucha contra el imperialismo estadounidense, para manifestar nuestro rechazo a las acciones fascistas, injerencistas y violadoras de derechos humanos del gobierno norteamericano.

 

Finalmente, desde la Venezuela de Miranda, Simón Rodríguez, Bolívar, Zamora y Hugo Chávez, recogiendo el legado de proyección internacional del comandante eterno, convocamos a la realización de la Asamblea internacional de movimientos y organizaciones populares con la presencia de 2.000 delegados y delegadas a realizarse en estas tierras, en torno al 7 de noviembre del presente año, a cien años de la revolución Rusa, con el objetivo de articular a los movimientos y organizaciones populares de carácter antiimperialista, anticapitalista, anticolonialista, anti latifundista, anti patriarcal, anti racista y antibelicista de los cinco continentes del mundo para construir una plataforma política y un plan internacional de acciones y luchas unitarias que nos permita llevar a la práctica el internacionalismo y enfrentar a los enemigos de los pueblos y la humanidad. Así también será un momento para demostrar nuestro compromiso y solidaridad activa con la revolución Bolivariana y el pueblo de Venezuela que mantienen encendidas las llamas de esperanza del mundo entero.