Río+20: Ollanta Humala se ratifica en el modelo extractivista

2012-06-21 00:00:00

Mientras el Perú es sacudido por múltiples conflictos sociales provocados por la imposición de la minería en territorios indígenas, el Presidente de ese país, Ollanta Humala, se ratificó en el extractivismo como modelo de desarrollo, durante su intervención en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible Río+20.
 
El Presidente Humala, quien fue elegido prometiendo que para su gobierno el agua valdría más que el oro, dijo en Río+20 que el Perú trabaja para mejorar la actividad extractiva, logrando la armonía con el medio ambiente, a través de los marcos normativos para mejorar los estándares ambientales y la salud de la población, según informó el portal del diario La República de Lima. Anunció además el fortalecimiento del Ministerio del Ambiente y una institucionalidad ambiental con el compromiso de un modelo de desarrollo sostenible, inclusivo y colectivo.
 
Discurso y realidad
 
Desde que la dictadura de Alberto Fujimori cambió la Constitución y las leyes, los sucesivos gobiernos, formalmente democráticos, no han cambiado un ápice el modelo y, por el contrario, lo han profundizado, emitiendo además diversas normas de criminalización de la protesta. Cientos de líderes indígenas procesados por defender los derechos de sus comunidades son el resultado de estas políticas.
 
Ollanta Humala no es la excepción, durante los once meses que lleva en el gobierno, los conflictos socioambientales se han multiplicado y la represión a las comunidades indígenas ha cobrado nuevos muertos, heridos y procesados. Insistir en el desarrollismo extractivista no solo alienta la conflictividad social, profundiza las brechas económicas y sociales, vulnera los derechos fundamentales y saquea y maltrata a la Madre Tierra.
 
La Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas reafirma que la minería es incompatible con el desarrollo sostenible. No hay “minería buena” y “minería mala”, menos aun en los países pobres, donde los gobiernos se someten al mandato de las corporaciones multinacionales.