Agenda de comunicación y género
Preámbulo
Nosotras, mujeres
integrantes de movimientos sociales de América Latina y el Caribe, hemos
iniciado un proceso de articulación en torno a género y comunicación.
Somos parte de las organizaciones, redes y coordinaciones sociales que vienen
articulando sus luchas por construir sociedades más justas, incluyentes
e igualitarias, en oposición al modelo imperante que coloca al mercado
y a las ganancias particulares por delante de las necesidades humanas, y que
en conjunto han venido construyendo la Minga Informativa de Movimientos Sociales,
como iniciativa colectiva de comunicación.
Nuestra
participación como mujeres en los movimientos sociales y las comunidades
humanas es fundamental. Durante milenios, hemos desarrollado conocimientos que
la historia y la ciencia oficial no reconocen y que hoy estamos empeñadas
en rescatar. Seguimos realizando aportes sustantivos, en conocimientos, ideas
y acciones, para mejorar nuestras condiciones de vida y las de nuestras comunidades
y de la humanidad.
En los últimos años, las mujeres hemos afirmado un liderazgo y
elaborado propuestas innovadoras en temas como: la construcción de un
nuevo modelo de desarrollo o de vida, la soberanía alimentaria, la defensa
de las fuentes de vida, la economía solidaria, la paz y la no violencia,
los derechos humanos y derechos de las mujeres y de los pueblos, el reconocimiento
de la economía del cuidado o la defensa de lo público en la educación
y la comunicación, entre muchas otras áreas. Hemos estado en primera
fila en las luchas de resistencia al "libre comercio", a la privatización
o desmantelamiento de los servicios públicos, en defensa de nuestras
tierras y territorios, y otras más.
Por lo mismo, es fundamental que podamos compartir con la sociedad –en
igualdad de condiciones- nuestra opinión, nuestras acciones e ideas.
No obstante, el sistema actual de comunicación nos excluye y nos discrimina.
Estudios internacionales (1) demuestran que el mundo que vemos en las noticias
es un mundo donde las mujeres son virtualmente invisibles. Sólo el 21%
de los temas de noticias –las personas que son entrevistadas o sobre quienes
las noticias hablan– son mujeres. Por cada mujer que aparece en las noticias,
hay cuatro hombres. La opinión especializada en las noticias es abrumadoramente
masculina. El 83% de los expertos y el 86% de los voceros son hombres. Como
autoridades y expertas, las mujeres rara vez conforman las noticias.
Los estereotipos continúan reproduciéndose en la propagación
de noticias en el mundo, los informes sexistas se extienden a una amplia gama
de temas, como deportes, crímenes, violencia e incluso política.
Finalmente, si bien es cierto que ha aumentado la presencia de las mujeres periodistas,
poca es la visibilidad de sus aportes, no hay un solo titular importante en
que las mujeres corresponsales superen en número a los hombres.
Para las mujeres de sectores sociales marginados y grupos étnicos discriminados,
la exclusión es mucho mayor; incluso en muchos casos estos medios buscan
desacreditar nuestras organizaciones y criminalizar nuestras luchas.
Pero también en los medios propios de nuestros movimientos, nos consta
que el espacio y la vocería de las mujeres a menudo quedan por debajo
de nuestro aporte real a nuestros movimientos.
La superación de esta situación apela a acciones concretas. Sin
duda debemos luchar por mayores espacios en los medios masivos, porque siendo
hoy la principal esfera del debate público, es nuestro derecho participar
en ella. Pero también sabemos que estos medios son instrumentos de reproducción
de un sistema de dominación y alienación, y por tanto no podemos
confiar solo en ellos para hacer oír nuestras voces.
Ello nos plantea un reto: asumirnos como actoras de la comunicación.
Como hacedoras de información y opinión. Como fuentes de conocimiento
y como comunicadoras. De hecho, en nuestras comunidades, siempre hemos hecho
comunicación. Pero ahora, en el mundo globalizado implica aprender también
a dominar los nuevos instrumentos y destrezas de la comunicación intermediada
por tecnologías y medios.Por ello, hacemos los siguientes planteamientos:
1) Nos comprometemos a fortalecer – desde las diversas
perspectivas y visiones de las mujeres – la lucha contra el capital y
las trasnacionales, por la soberanía alimentaria y la reforma agraria,
y la defensa de los bienes comunes; contra la violencia hacia las mujeres y
la mercantilización de sus cuerpos; contra la criminalización
de los movimientos sociales, por la desmilitarización de las Américas
y la construcción del ALBA; y por el derecho a la comunicación.
En este contexto, la comunicación en sus diversas expresiones debe ser
parte de las estrategias de nuestras organizaciones.
2) Nos proponemos impulsar una comunicación
con enfoque de género, tanto en los medios propios de nuestras
organizaciones, como también en la sociedad. Ello llama a la necesidad
de sensibilizar a quienes hacen la comunicación sobre su tratamiento
informativo de mujeres y hombres. Procurar un mayor equilibrio entre las opiniones
de mujeres y hombres conocedoras/es de los temas abordados; reflejar los aportes
y problemáticas específicas de las mujeres; hacer un trato que
no discrimine, evitando estereotipos y paternalismos; usar un lenguaje incluyente
y no sexista. Además, para asegurar una mayor visibilidad de nuestros
aportes informativos, proponemos que, a la vez que se incorpore de manera transversal
este enfoque en los diversos espacios comunicacionales, también se incluyan
secciones o espacios específicos sobre las mujeres en nuestros medios.
Proponemos impulsar el debate en nuestros movimientos sobre la agenda feminista,
relacionándola con las demás agendas sociales, que permita generar
y fortalecer espacios (presenciales o virtuales) de intercambio y construcción
teórica sobre el enfoque de género, toda vez que éste es
desarrollado en diversos campos de trabajo de las organizaciones y redes desde
las miradas culturales que evocan representaciones, conceptos normativos e interpretaciones
simbólicas desde las identidades subjetivas. Llamamos a nuestras organizaciones
y movimientos a comprometerse con estas propuestas.
3) Nos esforzaremos por crear y fortalecer nuestros
propios medios y por interconectarlos en redes. Es la manera que tenemos
de hacer contrapeso a la comunicación dominante. En ese sentido, nos
proponemos fortalecer a la Minga Informativa de Movimientos Sociales y afirmar
una articulación de mujeres en su seno.
4) En este marco, nos comprometemos a desarrollar una
agenda informativa a partir de nuestras propias prioridades y las de
nuestras organizaciones. En tal sentido, hemos definido los siguientes ejes
temáticos como prioridades comunes continentales, que proponemos desarrollar
desde la perspectiva de las mujeres, destacando tanto nuestros aportes teóricos
y propositivos para la construcción de un nuevo modelo de sociedad, como
nuestras prácticas y avances concretos:
a) Frente a la crisis alimentaria mundial y el cambio climático,
destacar las propuestas de las mujeres, como:
- soberanía alimentaria, preservación de las semillas criollas
y productos ancestrales;
- lucha por tierras, territorio y agua (fuente de vida); reforma agraria.
- defensa de la canasta básica.
- preservación del medio ambiente; defensa de los bienes (“no recursos”)
naturales y construcción de nuevas relaciones con el medio.
b) La integración de los pueblos en condiciones de igualdad,
que contempla entre otros:
- el balance desde la perspectiva de las mujeres sobre los procesos de integración
regional.
- luchas frente a las transnacionales y el capital extranjero; a los Tratados
de Libre Comercio; a los Acuerdos de Asociación con la Unión Europea.
- incidencia en proyectos como Petrocaribe, ALBA (Alternativa Bolivariana para
las Américas), Banco del Sur, con propuestas desde las mujeres.
- impulso de una comunicación solidaria que promueva la hermandad entre
los pueblos.
c) Autonomía económica de las mujeres:
- El derecho de las mujeres a la tierra y al crédito
- Reconocimiento del trabajo doméstico y de la economía del cuidado.
- Salarios iguales para trabajo igual.
- Iniciativas de economía social y solidaria.
- Luchas contra la explotación laboral de las niñas.
- Acceso al conocimiento y a la formación
d) Luchas por la igualdad y contra las discriminaciones de
todo tipo:
- contra el racismo,
- contra la mercantilización de los cuerpos de las mujeres
- contra la pérdida de identidad.
- igualdad de oportunidades para mujeres afrodescendientes e indígenas;
combatir prejuicios.
- por la participación igualitaria de las mujeres en espacios de toma
de decisiones e incidencia política de las mujeres.
- promover oportunidades para la juventud; educación igualitaria.
e) Luchas contra todo tipo de violencia:
- doméstica, sexual, feminicidio.
- La violencia estructural; la criminalización de los movimientos sociales;
- la violencia contra migrantes y poblaciones desplazadas.
f) Defensa de los derechos sexuales y reproductivos de las
mujeres.
g) Comunicación y cultura:
- la apropiación de la comunicación por parte de las mujeres;
derechos de la comunicación; construir alternativas comunicativas;
- deconstruir estereotipos y construir una nueva imagen de las mujeres desde
sus aportes. Sensibilizar a las mujeres jóvenes sobre la imagen mediática
de las mujeres y la violencia.
- Rescate de la cosmovisión indígena.
5) A fin de poder llevar adelante estas propuestas, una exigencia
fundamental es profundizar en comunicación y en género
como temas transversales a todos los programas de formación.
Hemos identificado, entre otras necesidades:
- Potencializar la formación política y la capacitación
de las mujeres de nuestras organizaciones.
- profundizar colectivamente -entre mujeres y hombres- la reflexión sobre
enfoques de género y sus implicaciones para la comunicación en
los movimientos sociales.
- desarrollar una formación dirigida a las dirigencias, para que tengan
un mejor manejo de los códigos de la comunicación y de su rol
de portavoces ante los medios, y mayores elementos para adoptar políticas
y estrategias de comunicación.
- desarrollar una formación dirigida a comunicadoras y comunicadores
y otros/as responsables de comunicación de nuestras organizaciones, en
técnicas y destrezas para una comunicación más efectiva,
y para incorporar un enfoque de género combinando los conocimientos teóricos
y prácticos.
- para que la formación pueda tener un efecto multiplicador en nuestras
organizaciones, una prioridad será formar formadoras y formadores en
comunicación, y con sensibilidad y conocimientos de género.
6) Planteamos a la Minga Informativa de Movimientos Sociales,
y a nuestras respectivas redes y coordinaciones, que adopten estas propuestas
como política propia, particularmente en sus espacios y actividades
de difusión y en sus programas de formación. Además, nos
proponemos impulsar en el seno de la Minga Informativa una política de
comunicación desde las mujeres.
* Documento elaborado por consenso en los tres Talleres de Comunicación
y Género de la Minga Informativa de Movimientos Sociales, realizados
en Quito (región andina), Managua (región Mesoamérica-Caribe)
y Sao Paulo (región Cono Sur) en julio y agosto de 2008.
(1) Proyecto Global de Monitoreo de Medios 2005. Reporte Monitoreo 2005. WACC
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