Por la vida, el agua, la dignidad y contra la contaminación minera

2010-12-01 00:00:00

Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas – CAOI
Bolivia, Ecuador, Perú, Colombia, Chile, Argentina
 
Los impactos de la minería sobre la vida y los derechos de los pueblos indígenas fueron debatidos en el Foro Minería, Cambio Climático y Buen Vivir, que congregó a cerca de cuatrocientos participantes en Lima entre el 18 y el 20 de noviembre. Uno de los casos presentados en este Foro fue el de la región Huanuco del Perú, donde la minería ha impactado las cabeceras de cuenca de tres ríos y contaminado once lagunas, tres de las cuales ya están secas. Además, en uno de sus pueblos el 82% de los niños tiene exceso de plomo en la sangre. Presentamos a continuación una síntesis del caso expuesto.
 
Setecientos millones de personas en 43 países sufren hoy de escasez de agua, con proyecciones a incrementarse a tres mil millones al año 2015. En el Perú, la zona andina amazónica peruana está situada en la franja intertropical que se ubica entre los 35° de latitud norte y los 35° de latitud sur, el único lugar del planeta que no se congeló durante los glaciares prehistóricos… toda una reserva de agua para la humanidad que está en riesgo de perderse por efectos de las industrias extractivas y la crisis climática.
 
En el Perú las actividades mineras se concentran en las zonas más pobres, redistribuyendo una ínfima parte de sus ganancias, pese a que solo siete grandes empresas acumularon 6,548 millones de dólares de utilidades netas en un año (2005 -2006): Cerro Verde, Barrick, Southern, Shougang, Yanacocha, Antamina y Tintaya.
 
Los abusos de las empresas mineras son innumerables y gozan de impunidad, con un Estado en condiciones de juez y parte (Ministerio de Energía y Minas) y un Ministerio del Ambiente castrado de facultades.
 
Particularmente, en la región Huanuco el Presidente Regional Jorge Espinoza Egoavil ha anunciado entusiasmado que existen 780 denuncios mineros en proceso de tramitación. En general los proyectos mineros son presentados como obras que representan un beneficio económico para los inversionistas nacionales e internacionales, pero aunque han crecido los ingresos por concepto de canon, estos son insignificantes para compensar los daños ecológicos al medio ambiente y a los derechos colectivos de los pueblos afectados.
 
Son los pueblos indígenas los más afectados en sus derechos instituidos en las leyes del país y convenios internacionales. Entre los impactos que sufren, los más graves son el desplazamiento forzoso de poblaciones, daños a la salud, contaminación de agua, tierra y aire, cambio irreversible de los ecosistemas, eliminación de la biodiversidad, y desertificación de cuencas acuíferas y tierras de cultivo y pastoreo.
 
En Huánuco operan grandes inversionistas que tienen concesiones mineras en las regiones de Pasco, Ancash y propiamente en Huánuco, como Empresa Minera Millpo, Empresa Minera Antamina, Empresa Minera Solitario Perú, Empresa Minera Vichaycocha, Empresa Minera Raura SA, entre otros. Y el gobierno regional de Huánuco pretende ceder hasta el año 2021 más de mil quinientos derechos mineros y siete lotes de hidrocarburos.
 
Los efectos ambientales se acentúan en la cabecera de las tres cuencas principales que atraviesan el territorio de Huánuco: las cuencas del Huallaga, Marañón y Pachitea.
 
Un estudio realizado por el Centro Nacional de Salud Ocupacional y Protección del Medio Ambiente para la Salud (CENSOPAS), entidad del Ministerio de Salud, concluye que el 82% de los niños de Raura Nueva están contaminados con plomo en la sangre por encima de los límites permisibles (53.41 microgramos de plomo por decilitro de sangre), siendo lo mínimo tolerable 10 microgramos por decilitro de sangre (Ley General del Ambiente N° 286119). El estudio también revela que el 100% de la población está contaminada con plomo.
 
A lo anterior se añaden la contaminación de las lagunas de Niño Perdido, Niño Cocha, Santa Ana (estas tres secas y sin vida natural), Caballococha, Tinticocha, Patarcocha, Chuspicocha, Gayco, Angushcocha, Taulicocha y Lauricocha, con la derivación acuática sobre los ríos Lauricocha y la cuenca del Marañón.
 
En la cabecera de la cuenca del Huallaga se ubican las principales empresas mineras (Volcán, Millpo, Raura, Atacocha), responsables de la contaminación sobre las aguas, la biodiversidad del río, la fauna y flora y la salud humana. La minería quiebra la cadena atrófica, liquidando a controladores naturales y haciendo resistentes a otro nocivos.
 
Se presentan también en la población altos índices de enfermedades gastrointestinales (úlceras estomacales), los que estarían relacionados con la emisión de relaves mineros sobre las aguas de consumo cotidiano, tanto directo como en la agricultura. Aquí es importante resaltar la denuncia de los pueblos de Aucayacu – Tingo María ante la amenaza que significa el inicio de la explotación en sus tierras por parte de la  empresa Gold Mine Holding SAC, la que afectará las aguas del río Concha (afluente del Huallaga), una fuente para el consumo doméstico, de agricultura y ganadero.
 
Los pueblos de la Región Huanuco y todos los afectados por la minería exigen que el Estado peruano cumpla el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, ratificado por el Perú en 1994 mediante Resolución Legislativa 26253, con lo cual adquirió rango constitucional.
 
Este instrumento internacional de cumplimiento obligatorio reconoce a los pueblos indígenas como sujetos de derechos, entre ellos el derecho a vivir libremente en sus tierras y territorios, manteniendo la propiedad colectiva, y el derecho a la consulta previa antes de aplicar políticas públicas o determinar el aprovechamiento de los recursos naturales a favor de terceros (Fuente: presentación de Lincoln Soto Gómez).